miércoles, 4 de mayo de 2011

Por el camino de Swann; II.

Hasta cuando no pensaba en la frase, seguía latente en su ánimo, lo mismo que esas otras nociones sin equivalente, como la luz, el relieve, el sonido, la voluptuosidad física etc. que son los ricos dominios en los que se diversifica nuestro reino interior.
Quizás los perdamos, quizás se borren, si es que volvemos a la nada; pero mientras vivamos no nos queda otro remedio que darlos por conocidos. [... ]

Acaso la nada sea la única verdad y no exista nuestro ensueño;
pero entonces, esas frases musicales, esas nociones que en relación a la nada existen, tampoco tendrán realidad.
Pereceremos; pero nos llevamos en rehenes esas divinas cautivas, que correrán nuestra fortuna. Y la muerte con ellas parece menos amarga, menos sin gloria, quizá menos probable.

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