Ahora, sentada en el borde de unos ojos de gato, unos enormes ojos de gato, que me miran como si yo ya apenas existiese, acaso en forma de mitad, de descuido... por fin entiendo que la música de la vida, la tocan dos instrumentos de viento que van armoniosamente a destiempo.
lunes, 28 de marzo de 2011
¿Acaso se puede amar a alguien que no nos sea extraño?
And I’ve got a whole lot of work to do with your heart...
No hay comentarios:
Publicar un comentario