martes, 15 de marzo de 2011

Las tribulaciones del estudiante Törless; Musil.

Ante las puertas de la mayor parte de las casas, había mujeres de pie [...] si eran jóvenes y guapas, los muchachos les dirigían groseras y chuscas palabras. [...] Törless no participó en estas orgullosas, tempranas, manifestaciones de virilidad de sus amigos. La razón de ello estaba en parte en cierta timidez frente a las cuestiones sexuales, como le ocurre a la mayor parte de los adolescentes; pero, sobre todo, en la naturaleza especialmente sensual de Törless, que tenía colores más escondidos, vigorosos y oscuros que la de sus camaradas y se manifestaba por ello con mayor dificultad.
Mientras los otros se comportaban desvergonzadamente con las mujeres, más por parecer "elegantes" que por verdadera avidez, el alma del silencioso Törless se revolvía, flagelada por una verdadera obscenidad.

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