sábado, 5 de marzo de 2011

El ruido y la furia; Faulkner.


"Y lo más extrano es que el hombre, concebido accidentalmente y todas cuyas respiraciones son jugadas con dados trucados en contra suya, no quiere afrontar ese importante final que conoce por anticipado y sabe que tiene que afrontarlo sin previos ensayos [...] hasta que un día, por puro desagrado, lo arriesga todo a una sola carta.
No hay hombre que haga esto bajo el primer acceso de furia, desesperación o remordimiento o desolación, sólo lo hace cuando ha comprendido que hasta la desesperación o el remordimiento o la desolación no son especialmente importantes para la sombra del que lanza los dados..."

No hay comentarios:

Publicar un comentario