[Sinopsis]
Georges, de profesión periodista, empieza a recibir vídeos, rodados a escondidas en la calle en los que se le ve con su familia, acompañados por extraños e inquietantes dibujos difíciles de interpretar. No sabe quién se los manda. Poco a poco, el contenido de los vídeos se hace más personal. Georges empieza a pensar que se trata de alguien que le conoce desde hace mucho tiempo. Siente que tanto él como su familia están amenazados, y esta amenaza pone en evidencia la fragilidad de su hogar.
Cada obra de Haneke desmorona un poquito de la intimidad de cada uno de nosotros, y nos deja por completo desprotegidos frente a un peligro que esperamos, como una fiera que vaya a asaltarnos. Y al final de cada película, acabo pensando que ese peligro no soy más que yo misma. Consigue siempre que veamos la vida como una cuerda en continua tensión que en cualquier momento y por cualquier irrupción o sacudida, puede rompérsenos y con esos pedazos sólo podemos hacer una cosa: marcarnos un nuevo replanteamiento tras esa catarsis total. Y lo más acorralante es que deja al protagonista (y también al espectador) sumido en el malestar que se crea a lo largo de toda la película: no dará ninguna pista, ninguna solución. Así que la solución es apropiarse de ese malestar,de la culpabilidad, y aprender a vivirla.
Ahora, sentada en el borde de unos ojos de gato, unos enormes ojos de gato, que me miran como si yo ya apenas existiese, acaso en forma de mitad, de descuido... por fin entiendo que la música de la vida, la tocan dos instrumentos de viento que van armoniosamente a destiempo.
miércoles, 30 de marzo de 2011
de películas... III
CACHÉ (ESCONDIDOS); Haneke.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario